
Como juventud pertenecientes a la UCR, no podemos sino acompañar la expropiación de YPF a manos de Estado Nacional, no podemos dejar de pronunciarnos a favor de declarar de interés público la extracción de petróleo.
Nuestra posición tiene el sostenimiento de un partido que en sus 120 años de historia no ha hecho otra cosa que defender bajo todo punto de vista los recursos nacionales, por otra parte asumimos esta posición no sin antes advertir que esta medida esconde, más allá de ser conceptualmente favorable al desarrollo de nuestro país, la incoherencia e impericia que caracterizan al actual gobierno nacional.
Decimos incoherencia porque son hoy, los mismos que promueven la expropiación, aquellos que hasta no hace mucho alentaron y entregaron a quien fuera una de las petroleras más grandes de la región, a empresas de capitales extranjeros en el marco del mayor saqueamiento que ha teniendo el país durante el menemismo, y hablamos de impericia porque las mismas personas que eran hasta ayer nomás responsables del control y regulación de YPF y de que no ocurra lo que terminó ocurriendo, es decir, el vaciamiento de nuestra política petrolera, serán los encargados de llevar a cabo su intervención.
Es necesario que esto no se transforme en una nueva Aerolíneas Argentinas, debe ser sometida a los controles estatales necesarios que aseguren lo que nunca tuvo que haber ocurrido, que se proponga firmemente transformar a YPF en una piedra fundamental para el desarrollo y planificación de nuestro país.
Decimos esto con el orgullo de ser el partido que la creó con Yrigoyen, que la defendió con Illía y que la potenció con Raúl Alfonsín, llegando incluso al auto abastecimiento de combustibles.
YPF debe ser estatal, y vamos mucho más allá, debe pertenecer también a sus trabajadores y a las provincias, es imprescindible que el estado tenga injerencia directa en su política petrolera, que sirva como motor de desarrollo, de un modelo de crecimiento que el actual gobierno parece no tener.
Braulio Soria